Elegir el ácido correcto para un peeling no depende solo del tipo de piel — hay una serie de factores que muchas veces se pasan por alto y que definen si el tratamiento va a dar resultado o generar una complicación.
Antes de aplicar, conviene evaluar: el historial de tratamientos previos del paciente (qué tan expuesta estuvo su piel a ácidos en el último tiempo), la época del año y la exposición solar esperada post-tratamiento, y el objetivo real que se busca — no es lo mismo un peeling de mantenimiento que uno correctivo.


